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Cada año se diluye la participación en los simulacros del 19-S

El Segundo Simulacro Nacional 2026 dejó contrastes en la Ciudad de México: el sábado 19 de septiembre, a las 12:00 horas, cuerpos de emergencia desplegaron ejercicios de rescate bajo una hipótesis de sismo magnitud 7.7 con epicentro en las inmediaciones de Tehuacán, Puebla, mientras en algunas zonas la participación ciudadana fue menor a la esperada.

En el Deportivo Xochimilco participaron elementos de Protección Civil, Ejército, Marina, Cruz Roja y Bomberos. El personal realizó un rescate vertical con equipo de rapel, coordinó la atención de personas heridas y puso a prueba la respuesta ante distintos escenarios de emergencia.

El ejercicio formó parte de una jornada nacional convocada para fortalecer la preparación ante sismos y revisar la coordinación entre instituciones y ciudadanía. En la Ciudad de México también se activaron los altavoces públicos y el alertamiento en teléfonos celulares.

Rescates y coordinación en distintos puntos de la capital

En otros puntos de la capital, binomios caninos localizaron a una persona atrapada entre los restos de un edificio. Rescatistas de la Marina y de la Cruz Roja utilizaron maquinaria especializada y pinzas hidráulicas para liberar a personas atrapadas en un accidente vehicular.

En el Monumento a la Revolución se simuló el rescate de dos personas heridas con apoyo de binomios caninos. El operativo incluyó la participación de personal de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, la Marina, la Cruz Roja Mexicana, voluntarios y el Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas.

También se realizó un ejercicio con dos helicópteros Cóndor en el cruce de Reforma y Bucareli, cerca de El Caballito. La maniobra estuvo orientada al rescate de personas heridas y llamó la atención de vecinos y turistas que se encontraban en la zona.

Daniel Ramos, técnico en urgencias médicas, enfermero general y rescatista de Protección Civil, señaló que después del sismo de 2017 los procedimientos y el equipamiento han evolucionado. “Hoy en día hay más gente capacitada; ya hay más equipos, más sofisticados, que nos ayudan demasiado. Y los procedimientos, todo evoluciona”, comentó.

La participación fue desigual

En la unidad habitacional Porto Alegre 305, en Iztapalapa, participaron 133 personas de una población cercana a mil habitantes. Alrededor de 70% de los vecinos son adultos mayores, por lo que las dificultades de movilidad representan uno de los principales retos para evacuar y organizar apoyos durante una emergencia.

Carmen, líder vecinal, explicó que los residentes con mayores dificultades para desplazarse están identificados y cuentan con vecinos encargados de auxiliarlos. La evacuación realizada durante el simulacro tomó un minuto con 33 segundos, aunque el objetivo de los organizadores es acercarse a 60 segundos.

La respuesta también fue limitada en las inmediaciones del Colegio Enrique Rébsamen, en Coapa, alcaldía Tlalpan. Al activarse la alerta, sólo algunos habitantes salieron de sus viviendas, mientras que en el Multifamiliar de Tlalpan los vecinos realizaron un minuto de silencio con el puño en alto.

“Como que cada año se va diluyendo la participación, como que se va olvidando, y este año me parece que es el que menos gente salió de sus casas”.

La jornada volvió a mostrar que la preparación ante sismos no depende únicamente de la capacidad técnica de los cuerpos de emergencia. La participación de la población, la atención a las personas con movilidad limitada y la práctica constante de los protocolos siguen siendo factores decisivos para reducir riesgos.