José Erwin Wilberto Ventura Cerón, alias “El Muerto”, fue detenido en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, y trasladado hacia Guatemala el 19 de septiembre de 2026 como parte de un operativo coordinado entre autoridades mexicanas, salvadoreñas y guatemaltecas. El hombre, de nacionalidad salvadoreña y de 36 años, es señalado por autoridades de su país como integrante de la pandilla Barrio 18 Revolucionarios y uno de los 100 más buscados de El Salvador.
Tras su localización en territorio chiapaneco, Ventura Cerón fue puesto a disposición del Instituto Nacional de Migración para realizar el procedimiento de repatriación. Posteriormente, fue entregado a investigadores de la División Nacional contra el Desarrollo Criminal de las Pandillas de la Policía Nacional Civil de Guatemala en la frontera El Carmen, en Malacatán, San Marcos.
Señalamientos y órdenes de captura
La información oficial indica que Ventura Cerón cuenta con antecedentes por homicidio agravado y evasión. Además, las autoridades salvadoreñas reportan órdenes de aprehensión por los delitos de organizaciones terroristas y resistencia.
El Ministerio de Seguridad Pública y Justicia de El Salvador lo identifica como “homeboy” de la pandilla 18 Revolucionarios y le atribuye funciones de gatillero. Estas acusaciones deberán ser atendidas ante las autoridades competentes de El Salvador, conforme avance su situación legal.
Cooperación entre México, Guatemala y El Salvador
La captura fue informada como resultado de la colaboración entre instituciones de seguridad de México y El Salvador, con participación del Centro Antipandillas Transnacional. La Fiscalía General del Estado de Chiapas señaló que el objetivo de estas acciones es ubicar a personas en movilidad que cuenten con antecedentes penales u órdenes de captura.
La Policía Nacional Civil de Guatemala confirmó que el detenido se encontraba de manera irregular en México antes de ser entregado en la frontera El Carmen. Desde ese punto, agentes guatemaltecos coordinaron su entrega a autoridades salvadoreñas para que continúe el proceso correspondiente en su país.
El caso se suma a los operativos de cooperación regional para localizar a integrantes de estructuras delictivas que son buscados por la justicia y que se desplazan entre países de Centroamérica y México.

