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Leonardo Padura: “Otros crearon esta realidad y yo la escribo”

Leonardo Padura habló sobre la relación entre literatura, historia y realidad cubana, así como sobre el futuro de Mario Conde, personaje central de su obra policiaca, en una conversación en la que afirmó que su trabajo consiste en escribir una realidad creada por otros.

El escritor explicó que sus novelas de carácter histórico no buscan repetir el pasado, sino utilizarlo para iluminar el presente. En obras como El hombre que amaba a los perros, La novela de mi vida y Herejes, Padura combina distintos periodos históricos con conflictos contemporáneos para explorar la condición humana y las tensiones sociales.

La novela como una mirada crítica a la historia

Padura sostuvo que la novela permite investigar aquello que pudo haber ocurrido, siempre a partir del conocimiento y la investigación sobre los procesos históricos. A diferencia del historiador, señaló, el novelista trabaja con libertad creativa y debe dramatizar los hechos sin perder de vista su esencia.

En ese sentido, consideró que la novela histórica puede ofrecer una visión distinta de los relatos oficiales construidos por los poderes políticos, ideológicos o religiosos. Para el autor, el escritor debe asumir una posición interrogadora y contestataria frente a la realidad.

“Otros crearon esta realidad y yo la escribo”, afirmó Padura al referirse a su manera de retratar la vida cubana contemporánea.

Mario Conde y la Cuba contemporánea

El autor adelantó que trabaja en una novela situada en 2025, en la que Mario Conde buscará a una persona mientras examina la realidad actual de Cuba y un pasado que abarca varias décadas.

Padura explicó que Conde funciona como una vía para comprender la sociedad cubana y que, a través del personaje, ha podido narrar la experiencia de su generación. La novela anterior de la saga, Personas decentes, está ambientada en 2016, durante un periodo marcado por expectativas de apertura y prosperidad que el escritor presenta con distancia crítica.

El escritor describió el contexto actual de la isla como una etapa de gran complejidad social, económica y humana. También relacionó esa situación con la crisis energética, la escasez y las dificultades cotidianas que atraviesa la población cubana.

Memoria, poder y literatura policial

Padura señaló que la memoria puede ser una forma de disidencia, debido a que distintos poderes intentan modificarla u orientarla de acuerdo con sus intereses. Por ello, consideró que quienes trabajan con la palabra tienen la responsabilidad de preservar espacios contra el olvido.

También defendió una concepción de la novela policial que vaya más allá de la resolución de un misterio. A su juicio, el género implica una búsqueda de la verdad con dimensiones éticas, sociales y políticas, especialmente en sociedades donde el crimen y la desigualdad se han convertido en problemas complejos.

A lo largo de su trayectoria, el escritor ha utilizado a personajes comunes y situados en los márgenes de las posibilidades de decisión para construir una crónica social de Cuba. Su obra, explicó, busca reflejar los conflictos de una generación y las tensiones entre los individuos, su tiempo y la sociedad en la que viven.