Warren Buffett, de 96 años, dejó este viernes 18 de septiembre de 2026 la presidencia de Berkshire Hathaway, cargo que ocupó durante más de medio siglo. La transición tiene efecto inmediato: Buffett se convirtió en presidente emérito y continuará como miembro del Consejo de Administración, mientras su hijo Howard Buffett asumirá la presidencia del consejo.
El cambio representa el cierre de una etapa histórica para el conglomerado estadounidense, que Buffett transformó de una antigua empresa textil en un grupo con operaciones en sectores como seguros, transporte ferroviario y servicios públicos, además de participaciones en grandes compañías.
Howard Buffett forma parte del consejo de Berkshire Hathaway desde 1993 y asumirá el nuevo cargo como parte del plan de sucesión de largo plazo de la compañía. Susan L. Decker continuará como directora independiente principal.
La salida de Buffett de la presidencia ocurre después de que Greg Abel asumiera la dirección ejecutiva de Berkshire Hathaway a comienzos de 2026. Abel continuará como director ejecutivo, mientras Buffett conservará una función de acompañamiento y asesoría desde el consejo.
Berkshire Hathaway tiene un valor de mercado superior a un billón de dólares y mantiene negocios como Duracell y Geico, además de inversiones en empresas como Coca-Cola y Bank of America. Con el relevo, la compañía avanza hacia una nueva estructura de liderazgo sin apartar por completo la experiencia de Buffett de sus decisiones estratégicas.

