Anthropic, OpenAI, SpaceXAI y Google enfrentan una demanda antimonopolio presentada el viernes 18 de septiembre de 2026 ante el Tribunal Federal de Distrito para el Distrito Norte de California. La acción sostiene que las empresas acordaron coordinar esfuerzos para ralentizar el desarrollo de sus sistemas de inteligencia artificial y que esa conducta habría reducido el valor de las suscripciones pagadas por los consumidores.
La demanda fue promovida por cuatro usuarios de ChatGPT, Claude, Grok y Gemini en representación de una posible acción colectiva a nivel nacional. Los demandantes argumentan que las compañías rivales convirtieron sus llamados públicos a priorizar la seguridad de la IA en un acuerdo contrario a las leyes antimonopolio de Estados Unidos.
La acusación se centra en declaraciones públicas del 12 de septiembre
Según la querella, la coordinación tomó forma principalmente el 12 de septiembre, cuando Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, publicó un ensayo en el que llamó a una cooperación de toda la industria para desacelerar los avances de la inteligencia artificial y fortalecer las medidas de seguridad.
Ese mismo día, Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI; Elon Musk, responsable de SpaceXAI; y Demis Hassabis, cofundador y presidente de Google DeepMind, respondieron públicamente en términos favorables a la propuesta. La demanda también menciona una declaración de julio de 2026 firmada por empleados de varios laboratorios, en la que se reconocía la presión competitiva para no frenar el desarrollo de manera unilateral.
Consumidores reclaman menor valor por sus suscripciones
Los demandantes no cuestionan que una empresa decida individualmente moderar el ritmo de desarrollo por razones de seguridad. Su argumento es que las leyes antimonopolio impedirían que competidores acuerden colectivamente limitar la velocidad con la que mejoran sus productos.
La acción busca que el tribunal certifique una demanda colectiva, declare ilegal la presunta coordinación y emita medidas para impedir que continúe. Los usuarios sostienen que pagan por servicios cuyo progreso habría sido más lento que el que existiría en un mercado plenamente competitivo.
La cobertura legal del caso identifica la demanda como Buist v. Anthropic PBC, expediente 3:26-cv-10693, presentado ante el Distrito Norte de California. La acusación invoca la Sección 1 de la Ley Sherman, que prohíbe acuerdos entre competidores para restringir la competencia.
Las empresas aún no han respondido públicamente
Representantes de Anthropic, OpenAI, Google y SpaceXAI no habían respondido de inmediato a las solicitudes de comentarios difundidas tras la presentación de la demanda.
En su ensayo, Amodei había reconocido que la cooperación entre laboratorios podía enfrentar problemas antimonopolio y planteó que el gobierno de Estados Unidos podría mediar o permitir conversaciones limitadas sobre seguridad. Altman, por su parte, manifestó su respaldo a un marco federal con requisitos de seguridad consistentes, aunque sostuvo que no era necesario esperar una exención antimonopolio o una nueva legislación para comenzar ese trabajo.
El caso coloca en el centro del debate la forma en que deben establecerse las reglas para controlar los riesgos de la inteligencia artificial: mediante acuerdos privados entre empresas, decisiones individuales de cada laboratorio o disposiciones supervisadas por el gobierno.

